El antiguo Palacio Episcopal, hoy Museo Arqueológico Provincial, fue construido por el obispo Don Diego de Velasco en el siglo XII, y modificado por Don Lorenzo en el XIII. Se cree que antes pudo estar situado aquí el Palacio de los Reyes Suevos de Ourense. Sus ventanales de la fachada Norte y las arcadas del patio interior, son los elementos más destacados de este histórico edificio.
Como Museo alberga una amplísima muestra de hallazgos relativos a historia ourensana, desde las mámoas de la edad de Bronce o la cultura castreña hasta el arte de los siglos XVIII y XIX.
Destacan los restos de los castros de Lás, Arméa, Troña… aras, lápidas y militarios romanos, especialmente las Lápidas de las Burgas… capiteles visigóticos y románicos, cuadros procedentes de la desamortización… Alberga, asimismo, el archivo histórico provincial.
La inmediata Plaza de la Magdalena fue mercado, atrio y cementerio. En su centro, crucero de 1718, procedente de las inmediaciones del puente romano.

Es éste un lugar tranquilo, recóndito, alejado de la moderna vida de la ciudad.
En el siglo VI, sucedió que Carriarico, monarca con corte en Ourense, al haber sido curado su hijo de lepra por intervención de San Martín de Tours, se convirtió al cristianismo con toda sucorte, y levantó una Catedral bajo la advocación de San Martín. La vieja basílica ocupó el mismo solar que hoy ocupa la Catedral ourensana, dedicada a San Martín y Santa María.

Destruida en diversas ocasiones, en tanto no era construida con la dignidad requerida, se erigió en 1084 Santa María "La Madre", como catedral temporal.

Consagrada en el 1194, no fue abovedada hasta comienzos del siglo XIII. En el XV, fue fortaleza, resistiendo asedios en difíciles momentos de la historia ourensana.
A su puerta sur llegaba el camino de Castilla… De su puerta norte salía el camino al paso de barca en el Río Miño para cruzar hacia el resto de Galicia.
Llegamos a ella a través de la Plaza del Trigo, con nobles casas con soportales y patios interiores, genuinamente ourensanas. Tuvo en tiempos su zona de Las Platerías, con talleres de orfebres en la parte alta.
Aquí estuvo el
Patio de Naranjos de la Catedral, o Plaza de las Damas. Desde este punto contemplamos exteriormente el primer templo ourensano antes de penetrar en su interior.
Esta es su fachada sur, en la que destaca la Torre del Reloj, de mediados del siglo XVI. La Fachada fue en principio simétrica, con dos torres militares, pero la del reloj hizo perder este carácter invadiendo la Portada. La Puerta, aunque hoy por ello incompleta, es - en su parte alta - de las más interesantes de la Catedral.
Diversas construcciones del siglo XVIII - Museo, archivo, biblioteca, ocupan la fachada románica sur del brazo mayor. De la fachada sur del crucero, dijo Manuel Murguía; "Es de un carácter tan acusado y enérgico que no conocemos cosa que se le parezca en Galicia por lo bello del conjunto y lo franco y acentuado de los detalles".
La cabecera quedó recientemente libre de diversas edificaciones adosadas. Y así puede apreciarse toda la belleza de la gran obra románica:
la cabecera, capilla del Santo Cristo, la Capilla Mayor con rosetón, deambulatorio, y el gran cimborrio gótico-renacentista que corona la catedral orensana. Tiene planta octogonal, tres pisos de ventanales, y fue construido a comienzos del XVI por Rodrigo de Badajoz.
Frente a la cabecera, Plazuela del Corregidor donde está instalada la estatua de D. Ramón Otero Pedrayo.
Por su parte norte, la catedral presenta un pequeño atrio enlosado cerrado por una balaustrada y a la que se accede por una escalera de piedra, todo ello de finales del siglo XVIII.
Se aprecian la Capilla de las Nieves (del siglo XVI), y la capilla de San Juan (del XV), reconstruída por el Conde de Benavente, tras la destrucción que ocasionó en su lucha contra el Conde de Lemos.

Se aprecia también, en
la fachada del brazo norte, su aspecto de fortaleza, con dos torres circulares inconclusas. Su estructura es similar a la de la fachada sur.
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